sábado, 28 de noviembre de 2020

¿Maradona o Pelé? Absurda comparación

 Por: David Gómez Ferreira

El fútbol está de luto. De manera sorpresiva murió uno de los genios del balompié mundial Diego Armando “Pelusa” Maradona, a causa de un infarto a los 60 años de edad en Dique Luján, Argentina. El 25 de noviembre de 2020, se convierte para todos los amantes de esta disciplina deportiva en una fecha perenne, en la que se recordarán el talento, la magia y la genialidad de esta leyenda del deporte. ¡Descansa en paz, Maradó!

A través de la historia, los críticos y los aficionados del fútbol, asiduamente comparan a Maradona y a Pelé, para escoger al mejor jugador de todos los tiempos (por siempre existirá este debate) ahora se agudiza más, con la muerte de “Diego”. Considero esto, una osadía y un parangón desatinado que sólo busca es causar enfrentamientos verbales donde inevitablemente prevalece la rivalidad, el amor de la afición, la idolatría y las opiniones subjetivas y carentes de argumento entre los que admiran este deporte y a estos dos grandes ídolos del futbol.

De lo anterior, lo que deja ver esa comparación constante entre Maradona y Pelé, sobre quién es el mejor, es que existe una disputa motivada por la pasión de los hinchas de estos dos grandes exponentes del fútbol mundial, ambos con el número Diez (10) en la camiseta de la selección Brasil y Argentina respectivamente. Cada seguidor del astro brasilero o del astro argentino, asume criterios que suponen la superioridad del uno hacia el otro, desconociendo que fueron épocas y estilos de juego diferentes, y ahí, es donde está el craso error.

Siempre que surge esta polémica, se centra principalmente en el número de títulos con sus clubes y con su selección, es decir, logros colectivos. Difiero sobre este punto de comparación, debido a que no es un criterio que marca precisamente la habilidad individual del futbolista, pero si es un agregado a su historia deportiva. ¿O es que acaso para que Pelé consiguiera los tres títulos mundiales no necesitó de los demás jugadores para lograr la hazaña? Lo mismo con Maradona, cuando consiguió su único título con su selección, ¿no necesitó del resto de los compañeros que integraban para esa época el combinado argentino? Pienso que si tomamos esto como referencia comparativa, subvaloramos y desconocemos la importancia del resto de los jugadores que acompañaban a estos dos “genios” del balompié. Para ese momento, también tuvo que sobresalir quien atajaba los penaltis, quien mejor defendía y quien mejor jugaba en el medio campo, todos trabajando para conseguir el mismo objetivo, ser campeones. Vale la pena agregar, como es bien sabido, Pelé siempre estuvo mejor rodeado en su selección que Maradona, él tuvo mejor equipo, jugador por jugador y eso no se debe desconocer.

Otro punto de comparación y también ilógico, es lo que muchos señalan como el “Jugador completo”. El debate está en que Pelé fue un jugador más completo que Maradona. Pelé era un jugador ambidiestro, cabeceador, recuperador y líder, a diferencia de Maradona, que era “zurdo”, (solo con su pierna izquierda hacía magia) muy poco recuperaba y muy poco cabeceaba pero era un gran líder. Con base a lo anterior, me surgen las siguientes preguntas: ¿hay una característica estándar que establece y exige el fútbol para con los jugadores? ¿Si el jugador es bajo, y no es cabeceador, es incompleto? ¿Si uno es más habilidoso y desequilibrante, es más completo que el otro? ¿Si uno es más de choque que el otro, se ubica como un jugador completo y el otro no? Lo hermoso del fútbol es la variedad de talentos que ofrece y el mundo como espectador, los contempla. Por eso, tampoco considero que este sea un criterio de comparación entre “el Rey” y “Pelusa”.

La Federación Internacional de Fútbol Asociación, FIFA, registra que Pelé jugó oficialmente 835 partidos, mientras que Maradona, 585. Pelé logró marcar 767 goles, Maradona en cambio, anotó 345 (según reporte oficial de la Federación Internacional de Estadística). Con sólo estos dos aspectos, es notoria la diferencia. No puede existir debate sin no hay punto de igualdad. Quien compare a estos dos “magos del fútbol”, ignora y desconoce las maravillas que este deporte lleva inherente.

Así las cosas, si alguien persiste con la polémica de ¿Pelé o Maradona?, ¿Maradona o Pelé? con el afán de encontrar respuesta, no la va a encontrar jamás. Los dos son fenómenos, fenómenos de la historia del fútbol, cada uno hace parte de una misma historia. Maradona siempre será recordado como “la mano de Dios”, con el mejor gol del siglo XX y Pelé como “El Rey”, con el mejor gol de la historia. Entonces, no hay por qué interrogarse sobre ¿Cuál de los dos jugadores es el mejor de todos los tiempos? Ellos son leyendas del balompié, ídolos invaluables, cada uno en el trono futbolístico de su época. Dejemos tanto fanatismo y rivalidad y veamos a Maradona y a Pelé como los dos protagonistas principales de la novela “Historia del Fútbol Mundial”. ¡Por siempre, gracias por el espectáculo que nos brindaron!

martes, 29 de septiembre de 2020

¿Es inminente en el Magdalena el modelo de alternancia?

 Por: David Gómez Ferreira

    Ya pasaron seis meses, desde aquel 11 de marzo de 2020, que el gobierno nacional anunció la Pandemia en Colombia. A partir de ahí, todo se convirtió en un caos, no pararon los mensajes masivos a través de los aparatos tecnológicos (infodemia)  y  los medios de comunicación (televisión, prensa oral y escrita); lo que generó en los colombianos un pánico ingente por los datos de contagios y muertes diarias por la COVID – 19 en las regiones del país y en el mundo.

    Cierto día durante el confinamiento, un amigo y colega de escuela, compartió conmigo una tarde de juegos de mesa (tomando estrictamente todas medidas de bioseguridad). Inevitablemente discutimos sobre la polémica que ha ocasionado la propuesta del Ministerio de Educación Nacional de aplicar un modelo de alternancia en las escuelas y universidades de Colombia; considerada por del gremio de los maestros y los padres de familia más que en una opción de regreso a las aulas de clase, en un riesgo y una gran preocupación por la salud de su comunidad educativa, so pretexto del descenso de la curva epidemiológica del coronavirus. Mi colega, con tono de firmeza me dijo: “Brother, no podemos pensar en terminar un año académico encerrados en nuestras casas, cuando todos los sectores productivos empiezan a dar el paso de una nueva normalidad, y es inconcebible, que el sector educativo sea el único rezagado en esta coyuntura”. Su apreciación me llevó a cuestionar y a reflexionar sobre esta realidad.

    Primero, ya se han vinculado al modelo de alternancia 19 municipios del país, los cuales se han venido preparando para volver a la normalidad académica, desde que el Gobierno lo propuso en el mes junio. Otras ciudades como Barranquilla, Cali, Medellín, empezarán su pilotaje de alternancia a partir del 1 de octubre del presente año. Lo incomprensible es ¿por qué Santa Marta, ciudad con menos contagio y muertes en comparación con otros municipios, no inicia su pilotaje? El informe suministrado por el Ministerio de Salud y Protección social a 27 de septiembre de 2020, registra los siguientes datos de contagio por departamento: Bogotá (Capital) 260.559; Antioquia 109.651; Atlántico 67.074; Valle del Cauca 59.785; Cundinamarca 32.337; Santander 29.468; Bolívar 28.475 y Magdalena con 15.005 casos. La diferencia es grande. Por lo anterior, me surgen los siguientes interrogantes: ¿El Magdalena no tiene la capacidad de asumir retos sociales que superen al temor y le devuelva la confianza a los Magdalenenses? ¿Será que no hay tiempo para la preparación de un “Protocolo” de bioseguridad para las escuelas de Santa Marta y el Magdalena para regresar este año? ¿Cuáles han sido las medidas de contingencia que ha asumido la ciudad y el departamento para un retorno seguro a las escuelas en este 2020? ¿Somos un departamento incapaz social y culturalmente para asumir una conducta de autoseguridad frente a esta problemática? La cuestión no es volver por volver a la escuela, es empezar un proceso de readaptación paulatina, pero empezar.

     Segundo, está claro que las escuelas oficiales de Santa Marta y el Magdalena, no cuentan con una adecuada infraestructura ni con las garantías de bioseguridad para una normalidad escolar, por eso, el MEN le “tira la pelotica” a los padres y a las Secretarías de Educación para que consideren los pilotos de alternancia dado a que conoce la realidad de los colegios del país. Ahora bien, las declaraciones de la Ministra de Educación Nacional, María Victoria Angulo, siempre son las mismas “este es un proceso que avanza de manera progresiva, gradual y segura. Este es un trabajo coordinado con el Ministerio, las secretarías de educación y de salud, y los colegios. Es importante aclarar que todo esto se hace con el consentimiento de los padres, quienes tienen la decisión sobre sus hijos”. Ya está “rayado” ese discurso Ministra, igual que la expresión “con todos los protocolos del caso”. Se necesita intervención inmediata para la planta física de los colegios, que sea esta la oportunidad de una buena inyección económica para la mejora de la infraestructura de las escuelas del Magdalena (Baños, aulas, laboratorios, agua potable…) con kits de bioseguridad para cada miembro de su institución, que los rectores samarios y magdalenenses aprovechen este proceso para la gestión e inversión en sus planteles educativos con la “platica” del rubro de la COVID-19. ¡Aprovechen que este es el momento! Por otro lado, lo que sí es indiscutible es que la pandemia dejó ver el malogro político que ha sufrido la ciudad y el departamento desde hace muchos años. Y el sector educativo sigue en las mismas.

     Y tercero, creo que es el más importante, la protección de los estudiantes. Recientes estudios sobre la COVID – 19, han demostrado que los niños y las niñas no son el foco ni el transmisor en potencia del Coronavirus como nos lo hicieron creer al inicio de la Pandemia; evidencia de esto lo demuestran países como Suiza y Finlandia, que fueron países que volvieron progresivamente a las clases, dando las garantías de bioseguridad a los infantes como el uso del tapabocas, desinfección de los escenarios académicos, el distanciamiento, entre otros y aún no se conoce ningún caso entre ellos de contagio. Aunque existen estos datos científicos, la opinión está dividida al respecto. De un lado los padres de familia que viven a diario con la falta de acompañamiento, la falta de equipos y de conectividad en sus casas, que afecta enormemente la salud de sus hijos, por eso se identifican con enviarlos con todas las medidas de bioseguridad siempre y cuando las instituciones les den esas garantías. Por otro lado, están los padres que están seguros de no enviar a sus hijos por el temor al contagio, quienes además, reconocen las problemáticas actuales de las escuelas y aunque les brinden las garantías se mantienen en que no los enviarán. Con todo esto la pregunta que surge es: ¿Si los niños no están cómodos en sus hogares por la falta apoyo y acompañamiento, la falta de equipos y de conectividad, la falta de recreación y evidentemente el atraso en sus deberes académicos, es inviable acogerse al modelo de alternancia así existiera un protocolo de bioseguridad para ellos?

    Por su parte, el gremio de maestros del Magdalena se mantiene irrestrictamente en no acogerse a este modelo de regreso a clases, y se va “lanza en ristre” ante el MEN, dado a que, según ellos, no existen las garantías mínimas en el Magdalena, y ante eso, el Ministerio del Ramo, no “da pie” a las exigencias que el profesorado expone para un retorno a las aulas como pilotaje en esta zona del país. Esperemos para ver cuándo y en qué termina esta disputa. Aclaro que al emitir este juicio, no desconozco la realidad de los casos de contagios y de muertes por el coronavirus. Hago la anterior anotación, porque gran parte del pueblo colombiano aún se encuentra renuente para acoger una medida transitoria de nueva normalidad y más quienes pertenecen al sector educativo; no obstante, ya algunos están pensando diferente por mucho tiempo en el encierro. ¡Y eso es entendible!

    Finalmente, considero que se debe dar el paso en el departamento del Magdalena. No acogerse totalmente al modelo de alternancia pero sí que las instituciones educativas desde sus órganos colegiados tomen decisiones para crear estrategias de readaptación y acercamiento a la presencialidad, basado en las características individuales de cada escuela, es decir, que no sea un modelo de alternancia “estándar”, sino que dependa de los factores de oportunidades y debilidades de cada institución. Como lo mencioné anteriormente, la cuestión no es volver por volver a las aulas de clase, es hacerlo progresivamente y con las medidas necesarias para hacerlo. Por ejemplo, empezar con los estudiantes de la Media Vocacional dispuestos al pilotaje, aquellos que no presenten problemas de salud, que no posean equipos tecnológicos ni conectividad, que se les facilite ir a la escuela, que cuenten con un kit de bioseguridad y claro, que cuenten con la autorización de sus padres. Otra acción sería, empezar con un mínimo aforo, que sea un porcentaje más bajo del que propone el Gobierno, y así, se evaluarían las acciones de la institución y el autocuidado que demuestre su comunidad educativa.

    El confinamiento ha afectado notablemente la salud mental de los niños y niñas, ellos necesitan recrearse, divertirse compartir entre sus semejantes; por lo que no sólo se debe pensar en llevarlos al mar, a cine, a un centro comercial, a un parque, a un centro recreacional; se debe buscar la opción que más favorezca la presencialidad en las escuelas, ellos necesitan regresar progresivamente pero con el autocuidado. Todos sabemos que hay que vivir y convivir con este virus en comunidad y en sociedad. Es cuestión de cada quien protegerse de este “mal amigo”, que llegó para quedarse por un buen rato.

lunes, 18 de mayo de 2020

Competencias Comunicativas divergentes, flagelo de la pandemia (COVID-19)


Por: David Gómez Ferreira
Son muchos los perjuicios que ha sufrido la educación en Colombia a consecuencia de la pandemia conocida como Coronavirus (COVID-19), considerada ésta, la fusta con la que hoy se castiga la compañía, el intercambio social, los procesos académicos y la comunicación presencial en los escenarios educativos; la cual además, ha obligado a alrededor de 50 millones de colombianos a un confinamiento o cuarentena como prevención para evitar su propagación.
La realidad de hoy, es que los procesos de aprendizaje y enseñanza que se imparten en las escuelas son los mártires. Aunque el esfuerzo es de toda una comunidad educativa, queda en evidencia que la educación virtual jamás reemplazará a la presencial y las herramientas tecnológicas y la creatividad del maestro, son los dos pilares fundamentales ante esta situación compleja y sorpresiva. Lamentablemente, en muchas ocasiones el esfuerzo, la dedicación y la pasión por enseñar, son opacados por las necesidades y la vulnerabilidad que presenta la población estudiantil en Colombia. Casos como el de los estudiantes que se suben a un árbol para conectarse a la red y de aquellos que con sus teléfonos “hacen maravillas” para cumplir con sus compromisos académicos, son la fiel muestra de una educación virtual  carente, llena de obstáculos y desafíos. Por ende, la falta de conectividad, de equipos tecnológicos y de computadores, son la “piedra en el zapato” para una educación no presencial ideal y de calidad.
La Ministra de Educación, María Victoria Angulo, en uno de sus pronunciamientos aseveró que al iniciar la cuarentena, desde el MEN no se habla solo de virtualidad, sino de presencialidad asistida por tecnologías de la información y comunicación, como la forma de evitar mayores traumatismos y brindar flexibilidad y garantía a los estudiantes durante el desarrollo de las clases virtuales. El problema no se minimiza resignificando las palabras o centrándola solo en los acompañamientos permanentes, esto es un problema más de fondo. La realidad es que la educación virtual es un reto y presenta muchas anomalías, anomalías que le competen al Estado solucionar, no basta con la asistencia afable y comprometida de los maestros, el Ministerio del Ramo es el que debe garantizar el acceso a la virtualidad de los millones de estudiantes residentes en las áreas rurales y urbanas del país, para que estos procesos sean más efectivos y eficaces, porque esto es lo que verdaderamente aqueja a esta población y es lo que los mantiene alejados de este proceso educativo inesperado. Hay que verificar si los programas adelantados por el MEN están siendo eficientes o están generando el impacto esperado en lo que va corrido de este confinamiento. ¡Esperemos a ver dijo el ciego!
Pero no todo es negativo, durante estos tiempos de confinamiento, la creatividad, innovación y capacidad de los maestros para orientar sus áreas es notoria y admirable; y en ese ejercicio, las competencias comunicativas toman aún más valor y crean una sinergia con las estrategias didácticas utilizadas en las sesiones virtuales. Las herramientas tecnológicas como ZOOM, TEAMS, MEET, entre otras, se han convertido en los medios más cercanos a la presencialidad. No obstante, con las videoconferencias, las aplicaciones de interacción sincrónica y las actividades didácticas para el desarrollo de las clases, se están favoreciendo y privilegiando las competencias comunicativas orales, pero a su vez, se evidencia el detrimento o descuido de las competencias comunicativas escriturales.
Comúnmente, las acciones académicas sincrónicas giran en torno a actividades orales como socializaciones, sustentaciones, exposiciones, grabaciones y videos, dado a que estas tácticas educativas facilitan al maestro la retroalimentación y el intercambio de opiniones, orientaciones y explicaciones. Además, estas, muy positiva y curiosamente, dejan ver los avances que han tenido los estudiantes con relación a sus habilidades de expresión oral, lo que para la educación presencial siempre será un desafío. Sin embargo, las competencias comunicativas escritas son las que se han visto afectadas con esta cuarentena, debido a que los textos escritos son poco solicitados y utilizados como estrategia didáctica en la virtualidad,  por la complejidad valorativa, el volumen de su contenido y la retroalimentación virtual que acarrea. Los textos escritos ameritan una rigurosidad evaluativa, por eso, este proceso se considera complejo en este trance y “choca” con las directrices nacionales de flexibilidad en tiempo y en actividades e innovación en la práctica docente. Los ensayos, artículos y textos académicos han pasado a un plano de subutilización forzosa, no porque se quiera, aclaro, sino porque el confinamiento produjo este fenómeno educativo de forma repentina. Más fluidez y creatividad en el quehacer docente, más pragmatismo, más innovación y mucha flexibilidad.
No cabe duda que esta situación atípica e imprevista de salud pública, ha generado un cambio drástico no sólo en la academia sino en los estilos de vida y las conductas cotidianas de los colombianos, motivados a ver la vida de una manera diferente, a valorar la convivencia, el tiempo, el trabajo y la interacción familiar y social, a capacitarse y actualizarse con las plataformas virtuales para estar a la vanguardia con los procesos comunicacionales y laborales actuales.
Hoy, las instituciones educativas colombianas extrañan a los estudiantes, a los docentes, a los directivos, al personal administrativo, a todos; porque la esencia de la educación es la interacción de su comunidad educativa. Es incierto el regreso a las clases, pero en esta coyuntura es indiscutible la loable labor que han ejercido los maestros, padres de familia y los mismos niños y niñas, que aunque están siendo afectados, acatan con responsabilidad, compromiso y dedicación, la educación virtual. Lo que sí es claro, es que esta cuarentena genera un atraso y contribuye a un bajo nivel de la educación en Colombia en lo que respecta a este año 2020. Respeta el aislamiento social obligatorio, #QuédateEnCasa.

jueves, 4 de agosto de 2016

Relatoría: Declaración universal de los derechos lingüísticos

Por: David A. Gómez Ferreira
El lenguaje como invención cultural, radica los principios constitutivos de la filiación del ente y de los grupos sociales, mediante las formas particulares en que se desenvuelven los idiolectos, los dialectos y las lenguas, especialmente. Estas variantes lingüísticas dan forma contextual y conceptual al carácter funcional del lenguaje.
En ese sentido, el enfoque funcional del lenguaje, como elemento de estudio de la lingüística, permite instaurar su carácter dinamizador de las transformaciones culturales de la comunidad, en la cual participa. Los sentidos culturales que se activan proyectivamente hacia una mirada del lenguaje de la comunicación y del lenguaje del conocimiento. Ambas expresiones: comunicación y conocimiento, están siendo partícipes en el desarrollo y optimización de los recursos lingüísticos con que se apoya el individuo o una comunidad establecida.
Por otra parte, la escuela se considera como el establecimiento que realiza el papel de sintetizador de la cultura y de relación con el desarrollo de la sociedad. La escuela iguala y racionaliza los conocimientos. La Declaración Universal de Derechos Lingüísticos  ha establecido unos decretos (Sección II, artículo 23), donde ésta ordena a la educación a fomentar y contribuir la capacidad de autoexpresión lingüística y cultural de la comunidad donde es adjudicada; siempre debe estar al servicio de la diversidad lingüística y cultural.
En esto, es posible identificar que los ambientes de interacción con los valores espirituales de la cultura y los patrones de la identidad hacen que circule un lenguaje escolar de lo académico a la vida cotidiana. Gracias a la educación se genera en el estudiante la identidad profesional o la identidad personal (formación ciudadana) como también el desarrollo de pensamiento, entre otros… En los derechos lingüísticos también se declara (principios generales) que cada lengua es una realidad constituida colectivamente y es en el seno de una comunidad que se hace disponible para el uso individual, como instrumento de cohesión, identificación, comunicación y expresividad creadora; también (principios generales) en el ámbito personal y familiar todo el mundo tiene derecho a usar su lengua.
Ciertamente, se tiene que difundir el mensaje de que es necesario reconocer los derechos lingüísticos como derecho humano fundamental en el plano político y educativo, abogar por la justicia social y la autodeterminación, y crear programas eficaces basados en la cultura de los estudiantes que les den la oportunidad de beneficiarse del mundo global y multicultural en que están llamados a crecer. Por último, hay que influir en los que formulan las políticas docentes mediante la creación de medios para informar los logros académicos de los alumnos (Educación, Artículo 30). Por dichas razones, la lengua y la cultura de cada comunidad lingüística deben ser objeto de estudio y de investigación a nivel universitario; Art 29. Este derecho no excluye el derecho de acceso al conocimiento oral y escrito de cualquier lengua que le sirva de herramienta de comunicación con otras comunidades lingüísticas.
Las culturas en las comunidades son activas gracias a la vida funcional de los lenguajes. No hay otra manera de seguir con  la cultura en sí y de proyectar al ser humano en sus procesos de identidad, ya que deben ser igualmente funcionales (Principios generales) Art.8. Por consiguiente, todas las comunidades lingüísticas tienen derecho a organizar y gestionar los recursos propios con el fin de asegurar el uso de su lengua en todas las funciones sociales, con respecto a esto también alude a que toda comunidad lingüística tiene derecho a gozar de los medios de traducción directa o inversa que garanticen el ejercicio de los derechos recogidos en esta Declaración, Art. 11. Según la administración pública y los organismos, contempla  también que toda comunidad lingüística tiene derecho a que su lengua sea utilizada como oficial dentro de su territorio, sustentado en el Art. 15.
Esta declaración quiere conservar las diferentes culturas existentes, protegiendo su idioma, la cultura es una característica que define la identidad de una persona. Los valores, costumbres, e historias comunes que caracterizan a una cultura ejercen una profunda influencia sobre la manera en que una persona se comporta, piensa, y mira al mundo. Por lo anterior, se hace referencia a la identidad cultural, la cual abarca todo lo relativo al individuo, a su sentido de pertenencia, a su sistema de creencias, a sus sentimientos de valía personal. En resumen, es la suma total de los modos de vida forjados por un grupo de seres humanos y transmitidos de generación en generación. Por ejemplo, la identidad cultural soy yo, y tengo, el derecho de conocerla y entenderla. Al darme cuenta de quién soy, es probable que mi forma de actuar manifieste rasgos buenos de identidad. Pero, si por el contrario, se me fuerza a rechazar esa identidad, echaré mano a todo un arsenal de rasgos negativos de identidad para alejarme de quien soy. (Art 10) Todas las comunidades lingüísticas son iguales en derecho. (Onomástica Art 32) Toda comunidad lingüística tiene derecho a establecer, preservar y revisar la toponimia autóctona. Ésta no puede ser suprimida, alterada o adaptada arbitrariamente, como tampoco puede ser sustituida en caso de cambios de coyunturas políticas o de otro tipo.
Lo importante de esta declaración es que dice que está “el derecho a la enseñanza de la cultura y la propia lengua, el derecho a ser atendidos en su lengua en los organismos oficiales y las relaciones socioeconómicas”. (Artículo 32). Esta declaración fue propugnada y en la cual estuvieron en  la participación, 66 organizaciones no gubernamentales (ONG), 41 centros PEN y 41 expertos internacionales en jurisprudencia lingüística. El objeto principal de la Declaración es promover los derechos lingüísticos, especialmente de los hablantes de las lenguas en riesgo.
La señora Rigoberta Menchú Tum (Premio Nobel de la paz de 1992) manifestó su convencimiento de que el idioma es un vínculo, que también permite ver de diferentes maneras el mundo según la cultura, de sus antepasados y que esto permite transmitir a nuevas generaciones, así no se pierde la cultura un ejemplo es son los pueblo indígenas de América Latina. Según esto se ve una gran característica que define a los pueblo indígenas siendo esta la tradición oral, esta hace parte del proceso de la formación y la educación.
La Declaración Universal de los Derechos Lingüísticos constituye un paso importante en la lucha por lograr la igualdad entre las culturas y los pueblos. En el Art. 4, esta Declaración considera, en cambio, que la asimilación, entendida como la aculturación de las personas en la sociedad que las acoge, de tal manera que substituyan sus características culturales de origen por las referencias, los valores y los comportamientos propios de la sociedad receptora, por lo que no debe ser en ningún caso, forzada o inducida, sino que debe ser el resultado de una opción plenamente libre.
Refiriéndose a esto, los indígenas tienen una manera peculiar en transmitir su sabiduría, se conoce por la palabra oralitura que es cuando no hay necesidad de la escritura. La invención de una lengua, es de cierta manera, una forma de salir al mundo natural para advenir a la de la cultura humana, social e histórica. Por ejemplo, en el pacífico colombiano, la formación de una oralidad específica se distingue de particularidades fonéticas, morfosintácticas, gramaticales y léxico-morfológicas del habla cotidiana, (Art 19). Este derecho incluye las lenguas de las comunidades de asentamiento disperso referidas en el artículo 1, párrafo 4.Toda persona tiene derecho al uso de su antropó- nimo en la lengua que le es propia y en todos los ámbitos, y a una transcripción fonéticamente tan fiel como sea posible a otro sistema gráfico cuando sea necesario”, (Onomástica) Artículo 34.
En conclusión un terreno o espacio no simplemente es un lugar donde se cultiva, se tienen los bienes sino un lugar de crecimiento, cultura, enseñanza, sabiduría, acompañamiento, desarrollo, evolución; en estos lugares hay que preservar el idioma porque es una parte fundamental del ser humano como ente de una sociedad o comunidad, es también importante que se sepan los derechos lingüísticos ya que se están perdiendo idiomas y con ellas van de la mano las culturas ejemplo los indígenas que son los más representativos, para esto es que existen los decretos y leyes promulgadas. El artículo 26 nos dice:
“Toda comunidad lingüística tiene derecho a una educación que permita a todos sus miembros adquirir el pleno dominio de su propia lengua, con las diversas capacidades relativas a todos los ámbitos de uso habituales, así como el mejor dominio posible de cualquier otra lengua que deseen conocer”.
Saber esto conlleva a un mejor desarrollo como comunidad, gracias a la oralitura.
Vale la pena finalizar mencionando que esta declaración tuvo apoyo de afamadas personas a nivel internacional como:

La polaca Wislawa Szymborska, Premio nobel de literatura en el 1996; el político Sudafricano Nelson Mandela, premio nobel de la paz en 1993; el africano Buthelezi Mangosuthu, actualmente ministro de asuntos interiores de sudafrica; Ronald Harwood, Homero Aridjis, Noam Chomsky, José Ramos Horta, Dalai Lama, Dr. M. Aram, Desmond Tutu, Ricard Maria, Adolfo Pérez, Josep Carreras, Seamus Heaney, Ngugi Wa, Shimon Peres, Yasser Arafat, Octavio Paz, Judit Mascó, Peter Gabriel y Joan Oró. 

El Caribe ayer: entre la leyenda y la realidad - Capitulo II (María Trillos A.)

Por: David A. Gómez Ferreira
1.El Caribe Imaginado
Cuenta la historia que un 3 de agosto de 1492, los españoles bajo el mando de Cristóbal Colón zarparon en tres naves hacia el lejano Oriente desde Palos de Moguer, (España) con el firme propósito y convicción de hallar metales precisos y especias, no obstante, en esta aventura transoceánica, Colón no imaginaba que este viaje lo conduciría al descubrimiento de América, es por eso, que es considerado este hallazgo histórico del continente americano como un descubrimiento accidental.
Para realizar sus hazañas, a Colón le favoreció que para esa época se dieron circunstancias especiales en Europa y los acontecimientos a finales del siglo XVI, como por ejemplo; “las navegaciones portuguesas por el litoral africano que llevaron a Bartolomé Díaz, en 1487, hasta el cabo de Buena Esperanza y la gesta que permitió a Vasco de Gama la Singladura por el Océano Índico y el arribo a las costas de la India once años más tarde. (Trillos, 2001. Pág. 21).
Hechos como estos, permitieron que se reestablecieran las teorías de Tolomeo de la esfericidad de la Tierra, concepción que data unos 500 años aC, y que desaparecieran muchas supersticiones que giraban alrededor del Océano Atlántico, entre ellas que era un Mar tenebroso.
Quienes apoyaban la teoría de que “la tierra es redonda”, no dudaban en la opción de la existencia de rutas que permitiera la comunicación entre Europa, África y la India, si el viento les favorecía; idea que se conocía como la más generalizada y que seguía la línea del pensamiento aristotélico. Sin embargo, estas teorías fueron refutadas por las corrientes filosóficas quienes aseguraban que no se tenía un cálculo exacto de las distancias, porque existían escasos datos astronómicos disponibles y no era de credibilidad las travesías de los marineros por sus confusas referencias que los llevaron a cometer errores en la singladura, sin imaginar esto, irónicamente fue lo que llevo a Colón a hallar al continente americano. Por consiguiente, surge un interés por conocer nuevas rutas en el Atlántico dado a la curiosidad de descubrimiento y la incesante rivalidad política o comercial.
Por otra parte, los conocimientos y datos que en esa época aportaban los navegantes sobre los descubrimientos geográficos reales se contrastaban con las ideas fantasiosas del mundo explorado, aquel de monstros espantosos, peligros y extraños fenómenos que asechaban a los navegantes que eran producto del su estado emocional en la singladura incierta. Todos estos relatos de viajes de ultramar se daban a conocer, como plan predeterminado, con el fin de evitar que posibles navegantes comerciantes realizaran viajes o incursiones que los llevaran al descubrimiento de nuevos territorios.
Aunque Aristóteles en uno de sus escritos manifiesta que los cartagineses descubrieron una isla más allá de las columnas de Hércules, cubierta de selvas, ríos navegables y variedad y abundancia de frutos; en consecuencia, los jefes cartagineses  prohibieron la navegación de esa isla y quien se atrevieras a zarpar eran castigados con la pena de muerte y acudieron al exterminio de los indígenas para que no multiplicaran esa prohibición, por tanto, evitaría el contacto entre ellos y la explotación del territorio.
“Casos como el de Gonzalo Fernández de Oviedo, quien alude en Historia natural y general de las Indias, a identificar y mostrar la isla aristotélica con alguna localización americana por sus semejanzas arquitectónicas y toponímicas, lo que conllevó al rechazo de Hernando Colón, hijo de Cristóbal, en Vida del Almirante, tratando a Oviedo de desinformado y manteniendo la imagen de su padre como el primer descubridor de América”. (Trillos, 2001. Pág.24)
Por otro lado, es menester indicar que aunque los intereses económicos eran el principal objetivo de los expedicionarios españoles, surgen las motivaciones religiosas que incentivaron a buscar nuevos territorios. Toda esta concepción giraba alrededor de la idea antigua que el Paraíso Terrenal se encontraba en el Océano Atlántico; lugar imaginario como El Eden, Maravilloso, lleno de felicidad, sin guerras ni miserias y donde el ser humano era inmortal. El afán de encontrar esta fantástica región generó el impulso por realizar nuevas expediciones descubridoras. Un claro ejemplo, fue el viaje realizado en 1512, por Juan Ponce de León, quien desde Puerto Rico zarpó con la ilusión de encontrar la fuente de la eterna juventud, evidenciándose la mezcla de hechos reales y ficticios que encerraba el ideal de los navegantes sobre ese territorio.
La iglesia católica se expande sobre las costas del Atlántico y esto genera que abran otras rutas marítimas con la orientación de los teólogos quienes pretendían resolver la disyuntiva del Paraíso Terrenal, so pretexto su existencia sea indiscutible, porque se encuentra explícito en la sagrada escritura. Su búsqueda se convirtió en uno de los mayores anhelos para los cristianos en esa época.
Luego de la llegada de los españoles a América creen cumplida la profecía de las islas promisorias, por consiguiente, el archipiélago caribeño recibe el nombre de Antillas; lo que impulsó la realización de expediciones en tierras continentales, como la famosa que fue protagonizada por el franciscano Marcos de Niza en 1539.
2.   El Caribe No Imaginado
La extensión considerable que ocupa la Costa Caribe colombiana en el noroccidente de América del Sur, refleja la posición privilegiada, la diversidad de ecosistemas, grupos culturales y tradiciones lingüísticas desde las épocas más remotas.
Se contemplan dos periodos:
La referencia corresponde a la etapa arcaica, caracterizados por especialistas como recolectores, cazadores y pescadores, su base alimenticia era el consumo de mariscos, lo cual es confirmado por las excavaciones arqueológicas donde se hallaron depósitos de conchas.
Estos grupos son considerados nómadas y seminómadas, situados en campamento a las orillas de los ríos o las ciénagas, lugares de principales fuentes de proteínas. El más viejo y principal conchero encontrado hasta la fecha es el Puerto Hormigas, ubicado en la entrada del Canal del Dique.
Así mismo, cultivo plantas alimenticias, se da inicio de la agricultura. La etapa hortícola del Caribe proceso de desarrollo donde adquirían el conocimiento para conocer las propiedades del suelo, características humanas, la semilla y el valor nutricional de los frutos.
El cultivo de la yuca, (Manihot esculenta), revoluviona la vida económica de las comunidades costaneras por ser de fácil cultivo por lo que se adapta a los diferentes climas, además es resistente a las plagas y rica en carbohidratos. Se da la sustitución de los moluscos y el consumo de productos vegetales por el cultivo de raíz.
El segundo periodo es el formativo, se da a partir de la explotación racional de los recursos abundantes  que se encuentran principalmente en la Sierra Nevada de Santa Marta, de los ríos Sinú, Cauca y Magdalena y en las cerranías de los Golfos de Urabá y Morrosquillo. (Trillos, 2001. Pág. 28).
En cuanto a las cerámicas, los arqueólogos las hallaron con material evolucionada, vasos, platos y bandejas de diversas formas y pinturas.
Los Especialistas toman los rasgos representativos de este periodo y lo denominan momil. Momil I y II. Momil I, cultivo principal la Yuca y Momil II, el Maiz. La economía y la alimentación se basaba en el cultivo, tomando el maíz la connotación del principal cultivo, por su valor nutritivo y adaptación a la variedad de clima. Debido a este acontecimiento los pueblos costaneros dan inicio a su ascenso hacia las montañas, cuyas proyecciones climáticas incrementan el proceso de domesticación de nuevas plantas, dando lugar a numerosas culturas.
Los grupos se aíslan en los valles interserranos y allí, se dan diversas culturas, su cerámicas tienen otras formas, fabrican collares de piedras y otros adornos personales; lo que llevó a que fueran asaltados por los españoles en pleno procesos de evolución.
3.    Los pueblos del Caribe colombiano a la llegada de los Españoles
En 1503, se dio la esclavización mediante la declaración de la guerra justa, recurso legal que dio origen al requerimiento. Si los indígenas se oponían a éste, aunque era leído en lengua extraña, eran sometidos y obligados a ser esclavos. También eran sometidos los pueblos considerados caníbales.
Entre las más antiguas culturas, se encontraron las de origen arawaco, los caribes, los tayronas (considerada cultura de alta civilización por su metalurgia, cerámica y tejidos y capacidades arquitectónicas, caso obra maestra ciudad perdida), los zenúes (famosos por oro fundido y cincelado).
Al utilizar la cerámica en los pueblos caribeños, mejora la cultura material para ser utilizada como mejoramiento de la calidad de vida, las familias acampaban bajo enramadas de hojas de palma, dando origen a las legendarias rancherías.
Cuando se da crecimiento de las poblaciones caribeñas en cultivos, cultura, economía, entre otras, aparece un tipo de organización en Cacicazgos. Unos cacicazgos militares y otros teocráticos, estos últimos considerados jefes o caciques principales como seres sagrados; intermediarios entre el orden social de la tierra y el orden del universo. Había cacicazgos gobernados por las mujeres, como en los del Sinú, tenidas como sagradas y de gran respeto.
Con relación a la vida espiritual, se alude a los sistemas de escritura con el que diseñaban sus prendas de vestir como distinguir los diversos linajes familiares. La pintura facial y corporal para ceremonias religiosas y enfrentamientos bélicos. (trillos, 20º1. Pág. 34).
Los gobernantes tenían funciones sacerdotales y animaciones masivas con danzas y deportes rituales.
El rito característico era el sacrificio humano, ya que creían que si los dioses se sacrificaron para crear al hombre, el hombre debía sacrificarse por ellos.
La enseñanza era organizada, uso de centros ceremoniales para la transmisión de conocimientos propios de la astronomía, leyes historia, medicina y música, la religión y el arte de la guerra. Por lo que la tierra es propiedad común, todos trabajan para y por la tierra en beneficio de todos, se les dan hectaras por familias para cultivas y protegerla.

Finalmente, en cuanto a las ralciones lisnguisticas, no existen suficiente información que permita analizarlas fonológia y gramaticalmente, por lo que eran lenguas de tradición oral. De acuerdo con los relatos de los cronistas de indias y con catalogosde lenguas amerindias es posible que en la región caribe se hablara cerca de medio centenar de lenguas, agrupadas en varias familias lingüísticas.

Reflexión sobre diversidad cultural y sociolingüística de los pueblos indígenas: una mirada hacia el contexto de Colombia y Paraguay.

A partir del proceso de revitalización cultural propiciada por los pueblos indígenas en Colombia, el Congreso Nacional promulga la Ley 1381 de 25 de enero de 2010, en la cual decreta los principios y definiciones establecidos en los artículos 7, 8, 10 y 70; cuya naturaleza y objeto de ley, es el de garantizar el reconocimiento público y social y la protección y desarrollo de los derechos lingüísticos individuales y colectivos de los grupos étnicos con tradición lingüística propia y lengua nativa.

En este sentido, se hace una mirada hacia las concepciones de las políticas nacionales de protección de Lenguas Nativas colombianas versus las Lenguas Nativas paraguayas, desde los aspectos político, social y educativo.

Las concepciones que se tienen sobre lo que significa ser indígena en el país de Paraguay, nos llevan a hacer una reflexión sobre la aceptación, respeto y valoración de dicha cultura. En este país, no existe la exclusión ni la discriminación por pertenecer a estos grupos nativos, al contrario, se observa tanto el sentido cultural y patrimonial, que todo el país se considera bilingüe dado en que cada región se habla la lengua nativa en su totalidad.

Así mismo, hay que destacar que no existe diferencia alguna con  relación a las estratificación de las clases sociales en Paraguay por el uso de las lenguas nativas; es decir, todas las clases sociales poseen un sentido de pertenencia histórica con sus raíces étnicas (Guaraní), lo que queda en evidencia el fenómeno cultural existente en este país, desde el uso de las lenguas nativas en comparación con otros países, tal es el caso, como el de Colombia.
Un aspecto importante a destacar, es que según el gobierno paraguayo, el 40% de la población que habla sólo guaraní son paraguayos pero no indígenas, lo que en contraste se observa que en el país prima el uso de la lengua en guaraní con una población y un porcentaje significativo; de ahí la concepción de bilingües.

Otro aspecto que se resalta de la cultura paraguaya en comparación con la de Colombia, es el nivel superior de la calidad de la educación; los factores sociales, como el respeto cultural, el quehacer pedagógico del docente y el compromiso estudiantil, son aspectos determinantes para mantener este nivel. Así mismo, se evidencia que entre sí no hay discriminación por cultura, lengua o raza. Un claro ejemplo es la aceptación que su población le da a su lengua nativa, tampoco se observan conductas racistas hacia estos grupos étnicos.
Con relación a lo anterior, los paraguayos tienen claro la importancia de desarrollar su lengua nativa y su cultura, lo que le facilita a esta población asimilar y aprender más rápido otras lenguas, en comparación de otras sociedades monolingües; lo cual les puede ocasionar desmotivación y poco rendimiento académico.

En definitiva, otro elemento influyente es la globalización. Un fenómeno que genera en Paraguay y en otros países, otras necesidades lingüísticas. En Paraguay, se comprende la incidencia de este fenómeno en el lenguaje pero no descuidan sus lenguas indígenas o nativas, al contrario su arraigo es mayor por el uso característico y cotidiano que les dan.

En cambio, en Colombia existen hoy, 88 lenguas amerindias. De éstas se encuentran conformadas por 81 pueblos indígenas y uno afrodescendiente (que compone diversas expresiones culturales, dos de ellas con idioma propio.  Entre los que se mencionan: el Archipiélago de San Andrés, providencia y Santa Catalina; cuya lengua es el creole de base inglesa,  San Basilio de Palenque, cuyo idioma es el creole pero de base española, una de origen Rom (gitana) ubicado en seis (6) departamentos)  y el castellano europeo, donde el castellano es el vehículo dominante y son pocos los que no lo hablan, excepto en algunas zonas indígenas. (Landaburu, j., 2005)

En consecuencia, la normatividad legal ha permitido fomentar y reconocer algunas iniciativas de uso y revitalización de las lenguas vernáculas desarrolladas en las últimas tres décadas en el ámbito escolar, lo que es aun prematura su suerte. Es preocupante  es  que estas 88 lenguas vernáculas no pasan de mil habitantes, a pesar de los esfuerzos  que se han venido realizando desde la época de la Colonia, pasando por la literatura que ha seguido los derroteros de la literatura de los viajeros de informes de misioneros o de datos lingüísticos,  lo cual  produjo un avance significativo  en la información léxica en la segunda mitad del siglo XIX, gracias a los aportes documentales realizados por académicos especializados en historia, antropología o  en el estudio de lenguas.

No obstante, mediante la posibilidad de configurar nuevos ordenamientos sociales basados en el respeto por las diferencias y la revitalización de los grupos étnicos en el Colombia, han sido los mismos Indígenas quienes mediante un proceso organizativo, han encaminado su preocupación y esfuerzo a la recuperación de la tierra, la reivindicación de su historia y en general hacia sus conocimientos y saberes.

Aunque Colombia en la Carta Constitucional se definió como un país pluriétnico y multilingüe, en efecto en el territorio nacional convergen culturas diversas como se  enunció anteriormente, aún son muchos los destrozos que se cometen  con nuestra cultura Indígena, a pesar de que la Constitución contiene en sus artículos de  ley 1381 de enero 25 de 2010, derechos a una educación acorde con sus propias cosmovisiones que afirme su identidad cultural, al respeto a la propiedad colectiva,  a la tierra y a la preservación de sus valores culturales,  a la participación en ejercicios de sus derechos  políticos en el Congreso y en los diversos cuerpos colegiados. Es poco lo que se ha logrado hacer para contribuir a la prevalencia de ésta  cantera cultural, aunque  en el artículo 5º  de la ley de Lenguas Nativas se consagra el derecho a comunicarse en su lengua sin restricción en el ámbito público y privado en todo el territorio nacional, en todas sus actividades sociales pero se sigue faltando a ese derecho constitucional. Otra secuela de esta anomalía, es la falta de legitimidad en el que se  garantiza el derecho a nombres propios y su toponimia en lengua nativa, asimismo, se les declara derechos en las relacionadas con la justicia.
Por: David A. Gómez Ferreira
Los hablantes de lenguas nativas por razones jurídicas de cualquier índole, que tengan que comparecer ante los órganos del Sistema Judicial Nacional, tendrán derecho a actuar en su propia lengua, y las autoridades no podrán negarles este derecho. De la misma manera, en el artículo 9º, también tienen derecho en las gestiones relacionadas con la salud, los hablantes de lengua nativa deben ser atendidos en lengua nativa si lo solicitan y serán apoyados por un interprete sin ningún costo.

Finalmente, para la protección y salvaguarda todas las lenguas nativas existentes en el en este país, quedan incorporadas en a la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial prevista en la ley 1188 del 2008. En cuanto a las lenguas en peligro de extinción El Ministerio de Cultura y de Entidades Territoriales se les impone coordinar y diseñar la realización de planes de urgencia para el guardado en la documentación de la posible  lengua indígena en peligro de extinción .


Por otra parte, al hacer un paralelo entre la preservación y aprendizaje de lenguas nativas y el bilingüismo (por lo menos una lengua nativa perteneciente en a su zona geográfica) en el Territorio Nacional en lengua nativa, no se está llevando a cabo en las aulas Colombianas, lo que sí se puede apreciar en países como en Paraguay, donde la lengua oficial, el guaraní sus habitantes la hablan con orgullo en calles, plazas, centros culturales y al contrario de las aulas Colombianas, los niños paraguayos aprenden su lengua en la escuela.

Realidad sociolingüística y Bilingüismo en la lengua Wayuu en el Caribe colombiano (Maitena Etxebarria)

Por: David A. Gómez Ferreira

El propósito de esta situación es exponer las características de las lenguas en contacto de la comunidad que habla Wayuunaiki que se encuentra ubicada en La Guajira. Este análisis es el resultado de la primera fase de una investigación que inicio en 2008 y se fundamentó en encuestas entre 2009 y 2010 a una porción del 10% de la población que habla Wayuunaiki. Hay ciertas categorías que fueron analizadas considerando varios aspectos tales como: el monolingüismo, el bilingüismo y multilingüismo, las variables que se consideraron fueron el sexo, la edad, la competencia lingüística, lengua materna, grado de transmisión de la lengua, vitalidad etnolingüística, ámbitos de uso, preferencia de utilización, valores, creencias, actitudes. La autora empieza exponiendo los objetivos principales de su investigación para entenderla, primero se muestra la situación de La Guajira que es una zona semidesértica y comparte jurisdicción sobre el macizo de la Sierra con los departamentos de Cesar y Magdalena, lo que permite demostrar la razón de ser de la multiculturalidad y multilingüismo evidenciado en la presencia de componentes lingüísticos amerindio, criollo, indoeuropeo y semítico. De esta forma la autora sienta las bases de su estudio en el Wayuunaiki siendo considerada como la más dinámica de las lenguas arahuacas.

Después de contextualizar el tema se inicia la presentación de los resultados acerca del contexto de monolingüismo, bilingüismo y multilingüismo de estos se tiene que es el resultado de la convivencia en medio de la diversidad cultural y lingüística que rodea a los hablantes de la región, el 70% de la población vive en el casco urbano y el 30% en la pampa, la cual está obteniendo un incremento en sus habitantes debido a la actual ola de violencia que vive el país y ocasiona la inmigración desde diferentes partes de Colombia hacia este territorio, lo que ha generado el contacto de personas del interior del país con la diversidad lingüística de La Guajira, sin embargo la comunidad wayuu ha logrado mantener su lengua y cultura intacta, el Wayuunaiki es considerado una lengua co-oficial en este departamento por la gran cantidad de hablantes que posee a pesar de ser el idioma español la lengua mayoritaria. Se precisa decir que los wayuu son una parte monolingüe en Wayuunaiki, otra lo es en español, otros son bilingües español/wayuunaiki y algunos son trilingües de español/wayuunaiki/papiamento, también se trae a colación la educación bilingüe que se imparte desde los años 80 y un periódico bilingüe como rescate y promoción del uso del idioma aquí tratado.


Se presentan como puntos clave para la investigación que los miembros de la comunidad wayuu tienen relaciones sociales con diferentes grupos culturales como los palaajewai, los kusina o kosina, los alijuna, los alijuna kachako, alijuna krinko y alijuna tutko, para una gran mayoría de los wayuu el wayuunaiki es su lengua materna, mientras que para una minoría lo es el alijunaiki que significa lengua del no indígena es decir, el español.
Para la investigadora es cuestionable la actitud de algunos miembros ya que autodenominan su lengua con términos despectivos sacados como lengua de los indios, mientras que existen otros que autodenominan su lengua como guajiro, lengua nativa o lengua wayuu, por medio de una entrevista se hizo evidente que el dominio de la lengua en forma escrita no representa consideración para la mayoría de ellos, puesto que no es de utilidad para elevar sus condiciones socio-económicas, pero es algo que está ligado a su edad, nivel de estudios y entorno. Hay una fuerte inclinación de que la transmisión del español no es una amenaza que origine la pérdida de su lengua nativa.
En casi todos los contextos la mayoría de la comunidad wayuu prefiere usar su lengua para expresarse, y tan solo un 15% lo hace en español y wayuunaiki, a diferencia de un muy bajo porcentaje que le gusta hablar solo en español, de igual manera hay un cierto grupo que habita en los centros urbanos, quienes consideran el Wayuunaiki la lengua menos hablada.
En la forma que la autora presenta el título del texto le da al lector un abrebocas acerca de lo que tratara y recoge ciertas características que ayudan a plantear de forma inmediata la contextualización de su estudio centrado en un interés por la comunidad indígena de la actualidad, que crea una forma de ver y comprender las múltiples lenguas de estos pueblos y su comunicación partiendo de un estudio reciente, es una forma de que se profundice en el conocimiento de las familias lingüísticas del Caribe colombiano.
En otra estancia en cuanto al uso de la lengua escrita que no genera gran interés entre los hablantes de la comunidad el especialista de las lenguas de Colombia Jon Landaburu propone ensayar un fomento sistemático de la escritura en grupos con razonables perspectivas de éxito como en los pueblos extensos geográficamente, interesados en reforzar sus lazos y que se aprovecharían de una comunicación a distancia, los wayuu disfrutan ser el pueblo con mayor extensión geográfica y arraigo en sus tradiciones y lengua esto permitiría continuar con su desarrollo atraves de organizaciones dirigidas desde la comunicación a distancia, todos estos razonamientos son posibles gracias al uso del lenguaje que usa la autora quien genera nuevos intereses para continuar en el estudio de la comunidad wayuu.

Llevar a cabo esta lectura es un enriquecedor proceso de aprendizaje que permite conocer datos estadísticos de la forma de su lenguaje, como se decide ser usada una lengua en ciertos contextos y permite percibir como esta cultura ha perdurado a través del tiempo, ya que a pesar de usar el español no han dejado que tome la fuerza necesaria para extinguir sus tradiciones y lengua nativa, cabe resaltar que la mayoría de los jóvenes que salen del territorio van a las universidades a aprender del conocimiento de la sociedad pero, aun así guardan sus costumbres, el ejemplo más claro lo tenemos en la universidad del atlántico. A pesar de esta inmensa riqueza cultural, un gran porcentaje de sus habitantes la desconoce y desvalora por lo que no se tiene en cuenta de  las capacidades que llegan a desarrollar los habitantes de estas comunidades al tener el multilingüismo una increíble habilidad que aun para muchos que denominamos el español resulta difícil, de igual manera hay un aspecto que genera gran incertidumbre y es su contacto con el inglés ya que muchos de los jóvenes que pertenecen a estos grupos, se enfrentan en sus universidades a ambientes de aprendizaje de esta lengua.